El dilema del kircherismo desde una mirada académica

Juan Giani es Licenciado y profesor en filosofía. Este miércoles presentará su libro “De la K a la M, las filosofías de dos modelos”, en la CTA, calle Alameda de la Federación 439. Desde Agenda Abierta dialogamos con él.

juangiani

Por Pablo Urrutia.

Indagar en las razones del cambio entre dos modelos contrapuestos como son el que llevaron adelante Néstor Kirchner y Cristina Ferrnández; y el que desarrolla incipientemente la Alianza Cambiemos, es una de las premisas del libro “De la K a la M, las filosofías de dos modelos”, de Juan Giani. Pero es sólo una de las entradas al análisis que trata de indagar en las razones de la derrota del kirchnerismo, las continuidades y rupturas que traza Cambiemos a partir de su aparición en el escenario nacional, la autocrítica dentro de la fuerza que gobernó durante 12 años la Argentina, y los límites y posibilidades del macrismo como sujeto político nuevo.

Juan Giani, Licenciado y profesor en filosofía; docente de las cátedras de Problemática del Pensamiento Argentino y Latinoamericano I y II, de la Escuela de Filosofía de la Facultad de Humanidades y Artes (UNR), se propone hacer un aporte a esa reflexión, pero a su vez se mete de lleno en el debate en torno al kirchnerismo, al autocrítica, la derrota electoral y la necesidad de volver a ser una mayoría de gobierno.

Este miércoles, 16 de noviembre, a partir de las 19:00, estará presentando su libro en el marco del Encuentro militante de debate político, organizado por la CTA, en calle Alameda de la Federación 439, de Paraná. Desde Agenda Abierta dialogamos con él:

“El libro tiene varios objetivos. El más evidente es el de establecer el contraste entre dos perfiles ideológicos muy distintos a partir de señalar algunas de las primeras medidas del gobierno de Cambiemos y rememorar en los aspectos centrales la Argentina del Kirchnerismo”, explica brevemente Giani, en la sala de profesores de la nueva Facultad de Trabajo Social, donde nos recibió para la entrevista.

Avanzando en la explicación de los ejes de su libro, agrega: “Agrego dos pretensiones adicionales, que me interesan más, la primera es intentar comprender el Macrismo en su complejidad, porque uno podría decir que hay ciertas notas del gobierno actual que podrían remitirse a ciertas cosas del pasado, donde se rememora aquello que ya vimos, de todas maneras lo que se busca desde el libro es lograr una mirada un poco más profunda. Tratar de ver con la mayor agudeza en este momento político que es inédito, las zonas menos exploradas del macrismo. No hablar de lo que ya más o menos sabemos, si no de lo que no sabemos, porque es algo muy novedoso. Y lo mismo con el kirchnerismo, donde una de las tesis del libro, es que en buena medida el resultado electoral de noviembre pasado, no es un resultado absolutamente inesperado, si no que había pistas de una posible derrota del kirchnerismo, si uno hace un relevamiento de lo que fueron los últimos años del gobierno de Cristina Fernández. El libro trabaja sobre los tres registros, cuáles son las notas más o menos evidentes de los dos modelos, cuáles son las notas no tan evidentes del Macrismo, y hasta qué punto las características de los últimos años de gobierno de Cristina Fernández, explican el triunfo del macrismo.

Populismo Vs. Neoliberalismo

“Son categorías limitantes. La categoría de populismo usada en boca del macrismo, es de una gran pobreza teórica y política, es como si a cualquier cosa que nos parece fea le llamamos populismo. Es un uso discrecional, poco preciso. Y el término neoliberalismo, si bien es cierto que si a este gobierno tendría que apresuradamente calificarlo, lo calificaría de neoliberal, tiene sus matices. Es un gobierno que no admite ser llamado así. Rápidamente salen a explicar que no lo es, apelan a la palabra desarrollismo, no quieren quedar bajo el mote de neoliberal, lo cual es un dato. Porqué les incomoda ese nombre. Se puede decir que porque es un nombre que en la Argentina ha quedado muy magullado. Y eso también es un dato. Porqué ha quedado magullado ese nombre. En qué punto este gobierno no puede ser consecuente con ese neoliberalismo, por citar un caso muy evidente, recordemos que una de las principales imputaciones que el macrismo le hacía al kirchnerismo era el control de las cuentas públicas, típica crítica liberal. El aumento del gasto público, el déficit fiscal. Vemos los primeros once meses del gobierno de Cambiemos, donde hay más déficit que antes, porque es un gobierno que para poder ganar cierto nivel de legitimidad social, está limitado socialmente para cualquier ajuste. Porque es un gobierno legislativamente débil, tiene que tratar de lograr algún tipo de acuerdo con gobernadores y sindicalistas peronistas. Entonces la capacidad de hacer neoliberalismo no es completa, y a eso también hay que advertirlo para construir mejor una agenda política”.

El sujeto político del macrismo

“Es un proceso en construcción, que hoy es una mayoría electoral, que en la trama social es débil. No tiene inserción en los sindicatos, ni en los movimientos sociales, no tiene inserción en el movimiento estudiantil. Su sujeto social es la opinión pública que es mayoritaria. Desde el punto de vista de un sujeto social que lo acompañe férreamente no lo tiene, lo tiene que construir si es que puede, me parece difícil. Y está intentando construir un sujeto político, está intentando que el frente Cambiemos sea duradero, que tenga una conducción; están buscando su propio relato; intentan construir un sujeto político nuevo, de hecho lo son. Es una especie de derecha democrática, por decirlo así, con una agenda muy distinta a la del kirchnerimo, y que pretende inaugurar un ciclo histórico nuevo en la Argentina, habrá que ver si pueden”.

Continuidades y rupturas

“Cuando los adversarios de Cambiemos lo intentan emparentar con el pasado, toman tres modelos”, dice Juan Giani, y enumera: “Uno es la Revolución Libertadora, la revancha oligárquica, la vuelta del más rancio conservadurismo argentino; eso no es así, porque lo del 55 fue un golpe, a Perón lo voltearon, fue exiliado, si bien es cierto que hay un revanchismo oligárquico desde lo simbólico, el sujeto político es totalmente diferente. En algo sí se parece, pero no en todo. El siguiente modelo es el del menemismo; una especie de vuelta a los 90; no es una vuelta a los 90, no lo es del todo. Yo digo que la principal diferencia del macrismo con cualquier otro proyecto político es que vino después del kirchnerismo. Eso, aunque resulte una obviedad, quiere decir muchas cosas. Que recibió un país macroeconómicamente sano y socialmente empoderado. Eso lo limita por un lado, pero también le da posibilidades, de endeudarse, por ejemplo. Menem recibió un país destruido, socialmente anómico, con hiperinflación, inerme, por lo tanto fue mucho más impúdico en lo que pudo hacer desde su agenda neoliberal. Y la tercer comparación es con De la Rúa; que tampoco es así. De la Rúa, además de otras cosas, recibió una especie de bomba de tiempo, que era la convertibilidad. Se fue en un helicóptero porque estalló la convertibilidad. La actual es una situación mucho más holgada en términos de gestión, por eso pueden hacer cosas que De la Rúa no podía hacer, por ejemplo evitar un paro general”.

Agrega que, “El desafío intelectual es tratar de ver las continuidades y la rupturas. Creo que en el análisis político se tiene a priorizar el enfoque en la continuidad, que esto ya lo vimos, esto ya pasó, me hace acordar a tal cosa, lo cual no está mal, pero hay que ser cuidadoso, porque si uno cree que todo ya lo sabe, pasan cosas a las cuales no puede afrontar creativamente”.

El papel de los medios de comunicación

“Tuvieron un peso relativo en este cambio tan brusco. Yo discuto la idea de pensar que lo que pasó fue como una especie de accidente. Un momento de gran confusión colectiva, producto de una gran ofensiva mediática, que no digo que no la haya habido ni la siga habiendo, pero eso trabaja sobre situaciones materiales, no es una pura creación discursiva, tiene que ver con haber aprovechado flancos. Entonces la pregunta es cuales fueron los flancos, porqué se produjeron, cómo no volver a repetirlo, hay que poner el esfuerzo ahí. Lo otro ya se sabía, que el Multimedios Clarín iba a hacer todo lo posible para que esto suceda, lo intentó hacer en 2011 y le fue muy mal. Entonces la pregunta es porqué en el 2011 le fue tan mal y en el 2015 le fue tan bien. Algo pasó en el medio”, concluye.

El factor económico

En este punto, Giani, sostiene que: “Es central para el análisis. El segundo mandato de Cristina Fernández, en lo económico tuvo muchas dificultades a partir de las expectativas que había venido sosteniendo. Si uno lo compara con otro ciclo histórico en abstracto, no. Pero si lo compara con su desempeño anterior, tuvo deficiencias. Y en las elecciones presidenciales pesa mucho la economía”.

“Este gobierno, lo que el kirchnerismo hizo bien, lo está arruinando; y lo que hizo mal lo está empeorando. Hay que pensar porqué ese discurso tuvo aceptación social, al menos de una mayoría ajustada” plantea.

La autocrítica K

El profesor y licenciado Juan Giani, sostiene que Cristina Fernández seguirá siendo una figura central de la política argentina y protagonista en el escenario electoral 2017. Aunque, dice, quienes la siguen también le deben exigir algunos cambios. En ese sentido, asegura: “La autocrítica es imprescindible. El problema es que dentro de lo que acompañó al kirchnerismo con distintas intensidades hay una actitud muy vergonzante. Hay dirigentes que ahora no estuvieron, no fueron, no estaban, no sabían. Diego Bossio es el más impúdico, pero no es el único. Eso lleva a que la palabra autocrítica haya quedado asociada a cierta claudicación, que es como darle la razón al que me está atacando. No es esa la respuesta adecuada. No hay que claudicar en lo que han sido los principios ideológicos básicos. Pero eso no tiene que implicar una especie de atrincheramiento, de cerrazón, de no advertir las falencias propias. Creo que ese equilibrio escasea, uno tiene la actitud vergonzante, o la actitud obcecada. Eso requiere debate y reflexión, para eso es el libro. Mientras la acción política sigue”.

El kircherismo

Por último, le consultamos sobre su visión respecto al kirchnerismo, en el contexto actual y sus posibilidades de continuidad como un factor relevante dentro de la política nacional. “Hay una memoria de 12 años, hay derechos, hay un sustento ideológico y social identificado con el kircherismo. Hay más kirchnerismo en la sociedad que en el sistema político. Lo que falla es el sistema político”, dice Giani.

Por último, sentencia: “Hoy el kirchnerismo es un sector incapacitado de volver a ser una mayoría, una mayoría de gobierno, y el desafío es cómo volver a serlo. La sociedad evidentemente nos castigó. Y veo una actitud huidiza para encontrar ese camino”.

El profesor y Licenciado en filosofía, Juan Giani, estará hablando de estos y otros temas, en la actividad de este miércoles a las 19:00, en la CTA Paraná, donde presentará su libro “De la K a la M, las filosofías de dos modelos”.