¿Busti y Bordet en un frente justicialista hacia 2017?

Este sábado el ex mandatario realizó un acto en Villaguay por el día del militante. Luego del encuentro con el Gobernador, Busti habló de un frente que unifique el peronismo respetando las identidades partidarias.

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Por Mariano Osuna

El escrutinio final de las elecciones del año pasado marcaron el escenario político en general, y de los sectores que se reconocen en el peronismo en particular. El triunfo de Cambiemos a nivel nacional y la derrota del Justicialismo en la provincia de Buenos Aires son claves para la comprensión del cambio en el tablero político. La victoria de Bordet por escasa diferencia frente a De Ángeli, acompañado de un Senado que pasó en la provincia de total hegemonía peronista a un empate técnico que solo inclinó su balanza con la vuelta de Adrián Fuertes, y su senador por Villaguay, a las filas del Justicialismo, y la derrota en distintos municipios de los departamentos Victoria, Paraná, Gualeguay, Tala, Diamante, Nogoyá y La Paz, complejizaron una situación donde la palabra «unidad» aparece como concepto central que se repite en la mayorías de las declaraciones actuales.

Los efectos inmediatos de las políticas públicas implementadas por la administración nacional, que se visualizan en la cotidianidad, y se presentan con más fuerza en el sector informal, eufemismo de precarización laboral privada y pública, en trabajadoras y trabajadores registrados, en la economía familiar y en la pequeña y mediana empresa nacional, también apareció como uno de los condicionantes de algunas acciones de un sector de la dirigencia que se mantuvo con perfil bajo durante estos once meses.

Esa definición de unidad, a veces vacía, pero siempre en el discurso de estos últimos tiempos de las y los referentes del peronismo, no es conceptualizada de la misma manera. Hay una idea de unidad que abarca a todos los que se reconocen, o lo hicieron en algún momento, como peronistas. Esa alternativa convoca a nivel nacional al Frente Renovador, a la cúpula de la CGT, a los gobernadores e intendentes, al grupo de legisladores que responde a Diego Bossio, al Movimiento Evita, al kirchnerismo, entre otros actores del Justicialismo, algunos de ellos alejados del PJ en los últimos años. Luego hay otras dos «unidades»: una que encabeza el sector conducido por la ex presidenta, y que supera los límites partidarios; y otra que proscribe cualquier intento de protagonismo del kirchnerismo y que se autodefine como renovación. Debajo de la unidad hay una disputa de sentido de la identidad peronista, que sólo tuvo tanta intensidad en los años setenta.

En Entre Ríos, pese a las repetidas voces que hablan de unidad, también aparecen superpuestas esas tres definiciones antes desarrolladas. Las presencias y ausencias en el Partido Justicialista, en las actividades convocadas por las organizaciones kirchneristas, y en las convocatorias de intendentes de la provincia, ratifican ese escenario. Paraná es claro ejemplo de esa búsqueda de unidad también en la disputa de sentido, de organización y de cuáles consignan convocan. Las bases, que más derechos fueron perdiendo en estos meses, se mantuvieron al margen de las discusiones microclima y de los eufemismos declarativos. ¿Habrá alguna crisis de representación y de las prácticas de organización y acumulación política?

Pasaron algunos años luego del quiebre entre Urribarri y Busti, agravado con el conflicto con las patronales agropecuarias por la resolución 125 sobre retenciones. El gobernador Gustavo Bordet ha dado gestos hacia una convocatoria que incluya a vastos sectores que se fueron del PJ. Los encuentros con ex gobernadores justicialistas forman parte de una ronda de reuniones que incluyó a Sergio Massa y Blanca Osuna.

Este sábado el tres veces gobernador realizó un plenario del Frente Entrerriano Federal, sello partidario con el que se alejó del Partido Justicialista y compitió en 2011. En su discurso habló de un «frente unificado peronista que respete las identidades partidarias», en clara referencia al espacio que junto a De La Sota, Massa, Alberto Fernández, Felipe Solá, Roberto Lavagna, entre otras figuras, ganaron la provincia de Buenos Aires en las legislativas de 2013.

Las definiciones fueron luego del encuentro producido entre Busti y Bordet, la cual además no fue la primera foto del año juntos. El actual mandatario se refirió sobre el encuentro argumentando que «son tiempos de madurez y responsabilidad». Y agregó que gobierna «buscando consensos y articulando políticas públicas con todos los sectores. Con Busti coincidimos en la necesidad de sostener un diálogo político que nos permita demostrar, de cara a la sociedad, que somos capaces que entender el mensaje que los entrerrianos nos dieron en las urnas el año pasado». El referente del Frente Entrerriano también habló sobre el cónclave afirmando que «dentro del peronismo, con todos sus matices, es importante que se reúna a sus candidatos, se logren los consensos necesarios en el marco del respeto y se fortalezca en un frente electoral que aglutine a todas las expresiones».

En el plenario de este sábado, en el Club Social de Villaguay, Busti ratificó los puntos comunes con el actual Gobernador, y redobló la apuesta lanzando el deseo de un frente del peronismo unificado donde cada partido «mantenga su esencia». En el acto además se puntualizó sobre las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias como espacio para dirimir «los matices» y precisó que esperan la convocatoria de Bordet para ese gran frente electoral.

Habrá que esperar para dilucidar si se trata de una unidad que contenga a todos los sectores del peronismo, que olvide la etapa kirchnerista, que marche atrás de su expresión, o que dirima en internas las diversas corrientes ideológicas de lo que se define como peronismo. También habrá que esperar para saber si esta foto es una imagen estática o parte de las dinámicas estrategias en el reacomodamiento del tablero justicialista entrerriano. La pelota en Entre Ríos la tiene Bordet, en un escenario nacional donde no sabe bien quien tiene la pelota, aunque Cristina Fernández, Sergio Massa y algún otro gobernador intenta encabezar esa síntesis. Habrá que esperar, en última instancia, para llenar de contenido ese concepto repetido de la ansiada unidad, una respuesta a la pregunta que hace décadas hiciera Cooke. ¿Unidad para qué?