Abandono de la obra, reducción de la contención diaria del dispositivo y desfinanciamiento, la situación actual del Cepla Paraná. De 16 trabajadores quedaron 5. Mariela Velázquez, su coordinadora, habló en Cara y Ceca.
En el barrio Anacleto Medina sur, de la capital provincial, se encuentra el Centro Preventivo Local de Adicciones, un dispositivo que aborda la prevención de adicciones desde la reconstrucción de los proyectos de vida de adolescentes de Paraná. Se ejecuta en el territorio a través de un Cogobierno entre Nación y Municipio, además de la articulación entre los diversos sectores que atraviesan la temática y la vida cotidiana de la comunidad. Son espacios de encuentro, contención, recreación, formación y capacitación, que impulsan la creatividad, el desarrollo cultural, deportivo y artístico, generando distintas herramientas que potencien el proyecto de vida de cada adolescente. Agenda Abierta ha informado sobre la situación que sufre actualmente el Cepla local.
Mariela Velázquez es la coordinadora del dispositivo y se refirió al complejo escenario que transitan en una entrevista concedida a Juan Pablo Arias, en Cara y Ceca, por Radio Del Plata.
«El Cepla comenzó a funcionar a fines del año 2014, pensada como una política de inclusión, cuyo eje vertebral es una política de prevención frente a la problemática de las adicciones. Desde su inicio siempre se pensó en el marco de una co-gestión entre la Sedronar y la Municipalidad de Paraná. Y el objetivo principal es generar espacios de contención para los adolescentes de la zona a través de diferentes actividades vinculadas a cultura, deporte, educación, formación y encuentro», detalló la titular del Centro Preventivo que se encuentra en la capital provincial.
«Desde su inicio fuimos generando actividades un poco más vinculadas a lo recreativo y a lo lúdico, para luego llevar adelante diferentes talleres que tienen que ver con repostería, artesanía, baile, circo, deporte. Y así fuimos generando diferentes espacios a través de los cuales trabajar con los adolescentes, principalmente haciendo eje en la prevención de los consumos», puntualizó Velazquez sobre las herramientas del dispositivo ubicado en el barrio Anacleto Medina Sur, transitoriamente en el Salón de Usos Múltiples.
«Logramos por ejemplo llevar adelante una revista desde los propios adolescentes en un espacio de producción y reflexión que se llevó adelante», destacó la coordinadora del Cepla, destinado a adolescentes entre once y veintitrés años, aunque entre once y quince es la edad que más transita por el Centro.
La obra abandonada
«El edificio comenzó a construirse el año pasado, con el mismo formato que se pensó en todo el país. Se preveía que en seis o siete meses se finalizara. En diciembre la obra quedó en un 40% y no se terminó. Contar con un edificio propio nos podría facilitar mucho más generar un mayor encuadre de la institución y fortalecer las actividades», señaló Velazquez sobre la paralización de la construcción, que además se ha deteriorado con el paso de los meses.
La Coordinadora del Centro Preventivo se refirió a la decisión municipal de no renovar contrato a once trabajadoras y trabajadores del equipo. «Hoy nos encontramos en una situación compleja», relató Velazquez. Y agregó que «de dieciséis personas hoy quedamos cinco entre talleristas y dos profesionales».
Escuchá la entrevista completa:
Sin respuestas oficiales de la Municipalidad
«Desde lo discursivo siempre se nos planteó que el Cepla iba a continuar y que la obra se iba a retomar. Hoy a octubre estamos igual que a diciembre del año pasado, e incluso en una situación mucho más compleja porque se nos redujo el número de recursos humanos, porque teníamos compañeros contratados por el Municipio, a los cuales a ninguno se les renovó el contrato. Eso implicó perder por ejemplo el espacio de apoyo escolar, de una referente de educación que acompañaba la trayectoria escolar de los adolescentes que se encontraban en secundaria y a la vez tampoco contamos con recursos materiales para los talleres», definió la responsable del dispositivo local.
«Nosotros llegamos a generar actividades de lunes a domingo, pero con toda esta complejidad, y las no respuestas, tuvimos que reducir los días. Hoy nos encontramos concurriendo al barrio tres veces por semana, lunes, miércoles y viernes», finalizó.