Mujeres Luchadoras Positivas surgió en el barrio Lomas del Mirador frente a la mafia naturalizada. Uno de los denunciados fue visto como interlocutor territorial del actual intendente. La militante social habló con Agenda Abierta.
Por Mariano Osuna
Carina Gaitán, Ana Escobar, Olga Pérez y Mónica Olivera son cuatro mujeres que se fueron encontrando en su barrio en Paraná frente a las mafias organizadas que violentaron la vida cotidiana del Lomas, de sus vecinas y vecinos. «Mujeres Luchadoras Positivas nace a raíz de una problemática que teníamos en el barrio Lomas del Mirador donde algunas personas quisieron quitarnos nuestras viviendas a tres mujeres y a mí, que casualmente éramos solas, con chicos a cargo», explica Pagliaruzza en una nota concedida a Agenda Abierta.
«Nos unimos las cuatro, le hicimos frente, hicimos las denuncias pertinentes, logramos que se visibilice la situación en el barrio, que venía sucediendo hace años. Luego de todo eso mucha gente empezó a acercarse, a pedir ayuda, y ahí empezó a formarse algo nuevo que no lo imaginamos ni lo planeamos, detalla una de las fundadores de Mujeres Luchadoras Positivas.
Continúa el análisis sobre la intervención de la organización territorial en sus primeros tiempos. «Empezamos a conocer gente con las que no podíamos ayudar, porque por ahí hay muchos lugares a dónde concurrir, pero por ahí la vecina y el vecino tienen miedo, no saben como llegar, no saben como expresarse. Nosotros somos un nexo entre las mujeres y los estamentos del Estado, que deberían estar más presente en el territorio».
«Logramos hacer la Asociación, de mano del Ministerio de Desarrollo Social, que nos dieron todas las herramientas como para armarla y para presentar proyectos», destaca Mónica Pagliaruzza sobre la institucionalización de ese encuentro entre cuatro mujeres que decidieron transformar el sufrimiento individual en causa colectiva. «Nosotros lo primero que hicimos fue luchar desde el barrio y con el barrio, recuperando espacios públicos porque antes no se podía hacer ningún evento», relata Pagliaruzza. Y agrega que desde la conformación de la Asociación hasta ahora «hemos hecho varias fiestas del día del niño, de reyes, de fechas patrias, logrando que los vecinos nos unamos, previniendo el tema de adicciones en el barrio, recuperando los espacios, para que nuestros niños tengan una infancia feliz y la oportunidad de que sean niños».

Lomas del Mirador también tiene una mesa socioeducativa donde distintos actores sociales, que atraviesan la vida cotidiana del barrio, articulan e intercambian experiencias y vivencias para realizar un abordaje más integral de las distintas problemáticas que surgen el territorio. «Ahí está la escuela primaria y secundaria, el centro de salud, la policía, todos con un bien común que es la pacificación del barrio, la recuperación de espacios y el empoderamiento de nuestros derechos. Es una tarea de todos los días», cuenta la militante social en declaraciones a Agenda Abierta.
La mafia volvió al barrio como interlocutor del intendente actual
«Nosotros vivimos terror porque nos violentaron físicamente y psíquicamente, nos maltrataron, y nos pusieron un revolver en la cabeza de nuestros hijos», explica Mónica Pagliaruzza en relación al Clan Los Panchos, como se los conoce a los integrantes de la familia Pereyra. Estas personas fueron conocidas por grandes balaceras en la guerra entre dos bandas históricas del barrio. También fueron noticia por delitos a instituciones educativas, por la toma de la comisaría 12 y por la violencia hacia vecinos para que dejen sus casas y así invadirlas.
«Hoy lo vemos a este personaje caminando como si fuera el referente del barrio. No culpo al oficialismo pero si hago un descargo y un repudio total a los compañeros que no nos avisaron y que saben que somos de territorio, que saben lo que hemos luchado», afirma la fundadora de Mujeres Luchadoras Positivas sobre la insólita situación que se vivió en el barrio cuando el intendente Sergio Varisco recorrió el barrio con uno de los integrantes de la mafia denunciada. «Nuestra lucha fue ahí, dando nuestra vida por nuestros hijos, por nuestros vecinos, por nuestros hogares, nosotros vivimos en guerra. Hubo un día que tuve ochenta personas queriéndome linchar. Y hoy veo que hay referentes políticos que apoyan este delincuente, la verdad es indignante y nos parece un horror. Esta gente va un ratito y se va a la casa, nosotras vivimos ahí, queremos vivir ahí y vamos a seguir viviendo ahí. Queremos paz», profundiza, con más fuerza que impotencia, Mónica Pagliaruzza sobre la triste situación que enfrentaron por años.
«Después del recorrido del otro día, a los dos días hubo tiroteos en el barrio cuando hacía un montón que no lo había», comenta con dolor la militante social a Agenda Abierta. «Culpo a cualquier dirigente político de cualquier índole que le de algo a este hombre, porque va a a ser culpable de lo que pase en Lomas del Mirador, porque todo lo que logramos en dos años de lucha lo voltearon en un segundo. Los políticos que le den algo son cómplices. Él es el culpable de muchas cosas horribles que pasaron en el barrio, muchas muertes y angustias en los vecinos que vivieron bajo balas», puntualiza Pagliaruzza.
Son mujeres en el territorio, son vecinas, trabajadoras, madres y luchadoras. Han puesto su impotencia individual como siembra colectiva para luchar contra distintas injusticias y mejorar cada día la felicidad del barrio Lomas del Mirador.