Micheli denunció que policías apuntaron a su hijo de 12 años

El líder de la CTA Autónoma contó que una decena de policías persiguieron a un grupo de niños en Junín y los encañonaron. CTA emitió un comunicado: Con los pibes, NO!

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El secretario General de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, denunció que su hijo de 12 años fue apuntado con armas de fuego por personal de la Policía Bonaerense en la localidad de Junín mientras jugaba a las escondidas con amigos.

Según narró el referente sindical en diversas entrevistas, el hecho ocurrió este sábado en la localidad bonaerense de Junín, donde él vive junto a su familia. Alrededor de diez efectivos pusieron a ocho menores, entre ellos su hijo, contra una pared y los apuntaron con sus armas reglamentarias. En base al testimonio de Micheli, el grupo de chicos se había juntado a comer un asado y jugaban a la escondida en un descampado cercano a la vivienda, cuando “cuatro patrulleros y más de diez policías empezaron a perseguirlos”.

“Los encararon y los chicos empiezan a correr asustados, volviendo a la casa donde estaban comiendo el asado. Ahí los policías los alcanzan, los rodean y los apuntan», detalló, agregando que «la madre del chico salió y se encontró esta escena”. En su relato el Secretario General de la CTA sostuvo que los efectivos tuvieron una actitud soberbia y amenazante tanto con la madre del chico dueño de casa, su esposa y con él mismo, cuando intentaron pedirles explicaciones.

“Según ellos un vecino llamó al 911 diciendo que había gente robando”, dejó saber, sobre la única respuesta que recibió de los uniformados. Además y ante la falta de respuestas, Micheli adelantó que esta semana piensa hacer una denuncia en la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia por este hecho. «Estos tipos prepotearon a mi mujer, nadie hace nada y por eso lo hice público. Mi mujer quería que no dijera nada por miedo a alguna venganza, pero no me callé en la dictadura militar, no me voy a callar ahora».

 

Declaración de la CTA Autónoma: Con los pibes, NO!

Los casos de represión y violencia institucional amparados por un “Protocolo de Seguridad” que garantiza el “Orden” se han ido profundizando a lo largo de este año. Desalojos con disparos de balas de gomas en manifestaciones de compañeras y compañeros despedidos, golpes a jubilados que reclamaban pacíficamente jubilaciones dignas, persecución ideológica en las redes sociales fomentando la exasperación y furia de la población, la represión en el día de ayer en el Encuentro Nacional de Mujeres son lagunas de los procedimientos que utiliza este gobierno para intimidar la protesta social.

Los casos de represión y violencia institucional amparados por un “Protocolo de Seguridad” que garantiza el “Orden” se han ido profundizando a lo largo de este año. Desalojos con disparos de balas de gomas en manifestaciones de compañeras y compañeros despedidos, golpes a jubilados que reclamaban pacíficamente jubilaciones dignas, persecución ideológica en las redes sociales fomentando la exasperación y furia de la población, la represión en el día de ayer en el Encuentro Nacional de Mujeres son lagunas de los procedimientos que utiliza este gobierno para intimidar la protesta social.

Sin embargo, el ensañamiento es tal que el abuso de poder ha llegado a agarrársela con los más chicos, con nuestros pibes. De febrero hasta acá ya se registran tremendos antecedentes: el ataque a una murga formada por más de 100 vecinos de la villa 1-11-14 donde la mayoría de ellos eran niños y resultaron heridos por los disparos de la fuerza, o las torturas que sufrieron los jóvenes de la revista la “Garganta Poderosa” por parte de efectivos policiales hace apenas unos días en el barrio porteño de Barracas y que, al día de hoy siguen siendo amenazados y perseguidos.

Este fin de semana otro hecho similar alertó a la ciudad bonaerense de Junín. El pasado sábado por la noche un par de vecinos y amigos de entre 12 y 14 años se juntaron a comer un asado y, como en todo barrio de pueblo donde se conocen todos y la inseguridad no existen, se pusieron a jugar a las escondidas. Al cabo de un rato, cuatro patrulleros con más de diez uniformados se hicieron presentes en el lugar, redujeron a todos los niños a la pared y les apuntaron con sus armas por un largo rato. Entre los menores se encontraba el hijo de nuestro Secretario General, Camilo, quien, como el resto de sus amigos, permanece asustado sin entender por qué se ultraja de esa manera la inocencia de un niño que está jugando. Los motivos y las explicaciones de este brutal hecho son desconocidas hasta el momento. Nada lo justifica. No aparecen responsables.

En este marco de violencia que demuestra ir en aumento con el objetivo de sembrar el miedo generalizado, desde la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma nos solidarizamos con la familia de nuestro compañero Pablo Micheli y repudiamos y denunciamos este nefasto hecho al tiempo que hacemos responsables al intendente de Junín Pablo Petrecca, a la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal y al Ministro de Seguridad de la Provincia Cristian Ritondo, del mismo modo que exigimos la urgente necesidad de que se esclarezca el episodio y se tomen las medidas correspondiente hacia quienes dieron esta orden.

Desde la CTA-A no estamos dispuestos a retroceder ni un centímetro en la lucha por nuestros derechos. Seguiremos en la calle ante cada conflicto, y el reclamo por trabajo, salarios y jubilaciones dignas y por una justa redistribución de la riqueza serán siempre nuestras innegociables banderas. No existirá jamás hecho alguno que nos amedrente, al mismo tiempo que advertimos con fuerza: CON LOS PIBES, NO!

José Rigane – Secretario Adjunto CTA Autónoma
Hugo Blasco – Secretario de Derechos Humanos de CTA Autónoma