Más de tres mil personas caminaron alrededor de plaza Independencia para pedir el esclarecimiento de la muerte del cura, conocido por sus denuncias a narcotraficantes. Había recibido amenazas de muerte.
Este jueves en Tucumán, tres mil vecinas y vecinos marcharon en silencio por la muerte del sacerdote Juan Viroche. Participaron organizaciones sociales, instituciones que atraviesan la vida cotidiana de esos barrios, sectores políticos, gremiales, de la cultura, y religiosos.
“Se ha jugado con nombre y apellido”, expresó el sacerdote Daniel Clerici sobre su amigo, quien apareció ahorcado en su habitación de la iglesia de La Florida, Tucumán.
El fiscal de la causa Diego López Ávila aseguró que los elementos que hay hasta ahora en la causa indican que se trató de un suicidio. Las dudas aparecen por la lucha histórica de Viroche contra el narcotráfico y contra las mafias que se apropiaban de los barrios, que incluyó desde movilizaciones públicas a denuncias en el Poder Judicial
El cura de La Florida también venía recibiendo amenazas de muerte, incluso había conseguido ser reasignado por el obispo y estaba por concretar ese traslado. Según su amigo Daniel Clerici quería quedarse hasta el domingo y ya se estaba despidiendo de la gente.
Fuente: Agencia Informativa del Foro de Radios Comunitarias