José Zamora, director de Tránsito, indicó que los controles “serán los mínimos necesarios» y “se harán a partir de accidentes”. En la ciudad rige el programa “Conductor Designado” y debería aplicarse en el evento.
Por Pablo Urrutia.
El director de Tránsito de la Municipalidad de Paraná, José Zamora, en declaraciones a El Once, se refirió al operativo que desarrollará el área a partir de la Fiesta de Disfraces que tendrá lugar el domingo y convocará a alrededor de 30 mil personas. Habrá 500 inspectores abocados al control vehicular, además de los 800 policías que dispondrá la Jefatura Departamental. Lo que sorprendió de las declaraciones de Zamora es la afirmación de que no habrá un operativo específico para detectar el nivel de alcoholemia de los conductores de vehículos que asistan al mega evento.
«El control de alcoholemia no será un operativo en sí, sino que serán mínimos necesarios», dijo el funcionario municipal y remarcó: «No serán como los controles específicos que venimos haciendo parando a los vehículos, sino que se harán a partir de accidentes que ocurran y en caso que la Policía lo requiera; solo vamos a acudir en los casos que sea necesario».
Se sabe de la influencia que el consumo de alcohol tiene en los accidentes de tránsito y que en la ciudad de Paraná ya han provocado muertes que conmocionaron a la comunidad. y sorprende más aún la medida si se tiene en cuenta que la actual gestión ha endurecido los controles en general. Por ejemplo, sobre la circulación de vehículos con tracción a sangre, sobre los vendedores ambulantes, los artistas callejeros; en definitiva, se ha concentrado sobre aquellos sectores marginales de la economía y el trabajo. La medida podría indicar que para determinados sectores de la sociedad los controles son rígidos en tanto que para otros más laxos.
Sin embargo, cabe mencionar que en la ciudad fue recientemente promulgada la ordenanza que establece el programa “Conductor Designado”, que atiende específicamente a la problemática de la ingesta de alcohol en aquellos que tienen la responsabilidad de conducir un vehículo, luego de una fiesta o evento.
En la norma se define como “conductor designado” a la persona que voluntariamente decida participar de este programa.
Y dispone de forma obligatoria que en los locales, bares, salones de fiestas privadas y cualquier otro establecimiento de diversión nocturna, se deberá instalar “un stand y puestos de alcoholemia” que contará con personal Municipal destinado a la implementación del Programa: Identificar al “Conductor Designado”, que deberá mostrará su licencia de conducir, firmar la planilla con su apellido y nombre, DNI, edad, número de carnet de conductor, vehículo en que se moviliza y patente o dominio del mismo), el cual se comprometerá a respetar las reglas del programa. El mismo portará una pulsera identificatoria.
A la salida del lugar se le realizará la prueba de alcoholemia, si el valor es superior a cero, perderá los beneficios que otorga el Programa y si excede los límites permitidos se aplicarán sanciones dispuestas por las normativas vigentes.
Los locales “deberán colocar a su ingreso la indicación correspondiente que acredite el cumplimiento del programa” y “exhibir en un lugar claramente visible un letrero que contenga una leyenda que advierta sobre los graves riesgos asociados con el conducir bajo la influencia del alcohol: ‘el alcohol al volante mata’”. Los espacios que “que incumplieren las disposiciones insertas en las obligaciones del presente programa merecerá la sanción de una multa a determinarse por el Departamento Ejecutivo”.
La Fiesta de Disfraces debería acogerse al Programa Conductor Designado, según se desprende de la lectura de la norma, por ende habrá un operativo específico de parte de la municipalidad, aunque no es lo que especifica José Zamora, quien debería estar al tanto de la vigencia de la norma.