El abuso policial contra dos adolescentes de 18 y 15 años, la violencia institucional como deuda estructural, y un proyecto de ley sobre control popular de las fuerzas de seguridad, parte del diálogo de La Poderosa con Cara y Ceca.

Un integrante del movimiento La Poderosa se refirió a diversos temas que atraviesan la construcción cotidiana de la organización social y política. El trabajo desde lo territorial, los desafíos a largo plazo, las cambios culturales, la situación histórica de las fuerzas de seguridad, parte de una entrevista concedida por La Garganta Poderosa a Juan Pablo Arias para Cara y Ceca, que se emite diariamente por FM Del Plata Paraná 98.3Mhz.
«La Garganta es una de las cooperativas que tenemos en nuestro movimiento social y político, que es La Poderosa, que nació hace doce años, en Villa Zabaleta, en el barrio de Pompeya, en Capital Federal», explica el integrante de La Garganta Poderosa.
«A partir de la transformación de ese barrio, del trabajo territorial y asambleario, fuimos exparsiéndonos por todas las provincias del país y también distintos países con la idea de hacer un movimiento latinoamericano, buscando una transformación de fondo», detalla el miembro del movimiento La Poderosa sobre el crecimiento de la organización que tiene distintas cooperativas, entre ellas la revista villera reconocida a nivel nacional e internacional.
«Una de las bases que hemos ido consensuando en este camino tiene que ver con el anonimato, salir como La Garganta Poderosa para resguardar lo colectivo, para que no se genere un movimiento personalista e individualista», destaca sobre el resguardo de su identidad en el diálogo con el programa entrerriano que se emite de lunes a viernes de 6,30 a 9 hs.
Ezequien e Iván, dos casos graves de violencia institucional
«Ezequiel cometió el pecado de ir a visitar a su abuela en la villa 21-24. Cuando volvía fue interceptado por efectivos de la policía federal, lo requisaron, no le encontraron nada. Ivan, su amigo, ve esa secuencia, se acerca por las dudas, sabiendo lo que pasa sistemáticamente en nuestro barrio», precisa el integrante de La Garganta Poderosa, sobre las situaciones cotidianas que se sufren de abuso policial, al tiempo que continúa con el relato de aquélla noche. «También lo requisaron efectivos de la federal, no le encontraron nada, lo dejaron ir. Y al toque llegan tres patrulleros de prefectura endilgándoles el robo de un camperón». Y agrega que «lo meten arriba del patrullero, lo llevan a una garita que tiene prefectura en la villa 21-24, los meten, los encapuchan, los cagan a palos, y los vuelven a meter a otro patrullero y lo llevan a la vera del riachuelo, donde le propinan las peores torturas inimaginables en estos tiempos». Abdominales y flexiones de brazos, heridas a través de quemaduras con cigarrillos, simulacros de fusilamientos, y amenazas constantes de tirarlos al riachuelo, parte de las acciones nostálgicas de las peores épocas de nuestra historia. «Yo lo cuento muy rápido pero duró tres horas», puntualiza el miembro de La Poderosa.
«Tres días después tienen la valentía de ir a la fiscalía de Pompeya a declarar. Y cuando van ese martes 27 de septiembre identifican a uno de sus torturadores que estaba de civil, que había ido a declarar por otra causa. El fiscal ordena la urgente detención. Al otro día identifican a otros dos y cuatro prefectos se entregan solos por la presión social que pudimos ejercer. Marcamos un precedente para que tengan un costo las fuerzas de seguridad, para que sepan que no las tienen tan fácil», relata La Garganta en la entrevista concedida a Cara y Ceca.
Sobre el trabajo cotidiano del movimiento social y político La Poderosa
«Lo colectivo antes que lo individual», es la definición que abraza la construcción que nació hace doce años en la Villa Zabaleta en Capital Federal con el involucramiento de sus vecinas y vecinos. «Nosotros buscamos una transformación de fondo en todos nuestros barrios, a través de actividades de educación popular, cooperativas de trabajo, talleres de oficio. Creemos que va por ahí. Mientras hoy exigimos la presencia del Estado, aunque está presente con sus fuerzas represoras, no nos podemos quedar de brazos cruzados», puntualiza el integrante de La Poderosa.

El recuerdo diario a Kevin
El 7 de septiembre de 2013, Kevin, de 9 años, estaba en su casa mirando dibujitos, tomando mate cocido. A las 9 hs un balazo se apropió de su vida, cuando dos bandas ajenas al barrio se disputaban una casa. «El responsable de dejar la zona liberada está en Concepción del Uruguay con chapa y pistola descuidando a la comunidad, porque está procesado pero no fue cesanteado», cuestiona el integrante de La Garganta.
Control popular a las fuerzas de seguridad
«Tenemos un montón de cooperativas de laburo para romper los sistemas de producción actual, y una de las cooperativas que surgió es el control popular a las fuerzas de seguridad. La Asamblea Poderosa de Zavaleta, cuando nos mataron a Kevin, generó este dispositivo de control, que son vecinos que recorren el barrio todos los días, puerta a puerta, juntando atropellos de las fuerzas. Sólo el primer mes hubo más de 2o0 denuncias que se presentron ante Fiscalía, el CELS, y la Procuvin (Procuraduría de Violencia Institucional)», explica el miembro de La Poderosa al periodista Juan Pablo Arias.
«Estamos escribiendo un proyecto de ley sobre el control popular a las fuerzas. Algo tenemos que hacer para que no nos sigan matando», adelanta sobre una alternativa de vigilancia social frente al abuso policial.
Luz Verde
«Vemos una luz verde en los últimos meses que antes no sucedía. Notamos eso en las fuerzas de inseguridad,donde despúes del 10 de diciembre hay una bajada de línea del poder político. Si hoy hay siete torturadores menos en las calles no tiene que ver con un saneamiento del poder judicial ni del ministerio de seguridad, tiene que ver con que pudimos visibilizarlo, ponerlo sobre la mesa y generar un repudio», finalizó.