Tras su participación en un programa de televisión, donde habló de la situación de torturas y violencia institucional que padeció el sábado 24 de septiembre, Iván Navarro, fue amenazado y agredido nuevamente por Prefectura.

Por Pablo Urrutia.
La situación de violencia y hostigamiento de parte de las fuerzas de seguridad hacia personas de sectores humildes de la sociedad parece ir en crescendo en estos meses, no solo en la provincia de Buenos Aires y Capital Federal, si no en diversos puntos del país.
La Correpi, mediante un duro informe, denunció recientemente que “Entre el 16 y el 24 de septiembre, hubo 7 fusilamientos y muertes en comisarías”.
Desde la publicación comunitaria La Garganta Poderosa, de la Villa 21 en Buenos Aires, denunciaron que el 24 de septiembre, los integrantes de ese medio, Ezequiel Villanueva Moya e Iván Navarro, fueron sometidos a torturas, tratos humillantes y simulacros de fusilamiento por efectivos de Prefectura, que se encuentran apostados en ese barrio para garantizar la seguridad de sus habitantes.
El relato de los adolescentes –Ezequiel tiene 15 años– es espeluznante: “Nos obligaron a tirarnos al piso y hacer flexiones de brazos, hasta que uno le saltó sobre la espalda a Ezequiel y otro me preguntó a mí dónde quería el tiro. Alterados, como sacados, nos esposaron a un caño y dispararon varios tiros al aire, mientras nos quitaban las camperas que supuestamente habíamos robado”. “Se reían cuando nos ponían un cuchillo en el cuello y nos decían que también les parecían lindas nuestras zapatillas, nuestras cadenitas… Nos sacaron todo”. Justo ahí, a pocas cuadras de la Parroquia Caacupé, uno de los prefectos puso su arma en la nuca de Iván, para obligarlo a rezar. “Dale, un Padre Nuestro para que no te mate, dale”. Y al final, cuando por fin accedieron a soltarles las manos, los encañonaron por la espalda, con una escopeta: “Corran bien rápido, o van a ser boleta”. La cosa no terminó allí.
En la noche de este martes, Iván Navarro, participó del programa Minuto 1, que conduce el periodista Gustavo Sylvestre en el canal C5N, donde relató nuevamente lo padecido en la noche del 24 de septiembre e indicó las secuelas que aún carga por el efecto de la golpiza y los maltratos psicológicos. Horas más tarde, cuando volvía a su casa, fue nuevamente hostigado y amenazado por los integrantes de la misma fuerza que lo torturó junto a Ezequiel.
La Garganta Poderosa relató casi al momento lo sucedido: “Impulsado por todos los verdugueos que recibió durante sus 18 años de villero y por la posibilidad de ponerle un punto final a la razia indiscriminada de las Fuerzas en los barrios, nuestro compañero Iván Navarro decidió aceptar la invitación de un programa esta noche, para denunciar las torturas que padeció el sábado 24, en la vera del Riachuelo, por parte de la Prefectura. Volvió hace tres horas a la Villa 21 e intentó distraerse un rato jugando a la pelota, en el club Juventud Unida, a pocas cuadras de su casa. De regreso, recién, hace 20 minutos, vio cómo dos prefectos golpeaban a un pibe, contra la pared de la Casa de la Cultura. Se acercó para mirarles la identificación y escuchó los motivos del hostigamiento: “Ahora van a cobrar todos, por habernos escrachado en los medios”. Lo vieron.
– ¿Qué mirás?
– Nada, pero no le hagas nada al pibe, porque yo los denuncié.
– ¿Así que fuiste vos, pedazo de hijo de puta? Empezá a correr…
Y sí, otra vez, ahora, ya, agitado, nervioso, cagado y cargado de impotencia, Iván acaba de entrar a su casa con el último aliento, mientras un prefecto lo perseguía e intentaba sacar su arma. Si no corría, lo mataban. Y si lo mataban, no lo contaba nunca más”, expresa el crudo relato subido a la cuenta de Facebook del medio comunitario. Sus integrantes lograron fotografiar al agente que agredió a Ivan.
Por las torturas cometidas durante la noche del 24 de septiembre fueron detenidos tres prefectos y luego se pusieron a disposición de la justicia otros cuatro. Por el delito cometido le caben penas de 8 a 25 años y la inhabilitación de por vida.