El Gobierno Nacional pondrá fin a los subsidios en los próximos tres años

Así lo confirmó el secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, quien ratificó que se trata del plan del Ejecutivo. Asegura que tendrá prioridad la tarifa social.

luz-y-gas

La política de subsidios que garantiza el Estado y el cuadro tarifario de los servicios públicos fueron parte de la agenda pública y mediática que se formó en el centro de la coyuntura electoral. Las resoluciones de la nueva administración respecto a la electricidad, el gas, el agua y el transporte marcan indicios de la nueva dirección que adoptará la gestión sobre los subsidios. «Se busca perfeccionar los alcances de la tarifa social para que beneficie a quienes realmente lo necesitan», es el principal argumento que recorre las voces oficiales, entre ellasde Sruoga, secretario de Energía Eléctrica de la Nación. En diciembre se abrirá la convocatoria hacia una nueva audiencia pública para «abordar la actualización de los valores del transporte eléctrico de jurisdicción nacional y los correspondientes a las siete regiones en que se divide el país, para lo cual se harán sesiones simultáneas en cada jurisdicción».

«Vamos a sumar el famoso precio estacional de los generadores que le venden la energía a todo el país, cuál es el valor real en cada caso y cómo va a ser el sendero de la quita de subsidios en los próximos 3 años en un esquema en el que hay competencia», sentenció el funcionario nacional confirmando la quita de los subsidios a residenciales, pero también a instituciones estatales o no estatales sin fines de lucro, y a la pequeña y mediana industria nacional. por contar el sistema con productores de distintas fuentes. «El objetivo es dejar atrás el concepto de subsidio masivo para ir hacia una política de subsidio por capacidad de pago. La tarifa social es una muestra de ese trabajo por el cual ya tenemos 4 millones de hogares cubiertos ante un universo de 11 millones de usuarios con servicio eléctrico», dijo Srueda tras agregar que «la intención es perfeccionar eso y dejar que el resto busque su punto de equilibrio, de cuál es el valor económico» de la energía.

Sruoga también hizo referencia al planteo de la Unión Industrial Argentina durante la audiencia en rechazo de los denominados subsidios cruzados que, a criterio de la entidad empresarial, lleva a que el peso del ajuste tarifario recaiga en el sector productivo para aliviar a los usuarios residenciales. «La ley no lo permite», aseveró el funcionario en implícito respaldo a la postura de los industriales al explicar que «la normas vigentes especifican que cada conjunto de usuario debe pagar los costos que ellos generan, es decir que no se podría pasar la carga de un residencial a un industrial». Si bien aclaró que «hay una discusión respecto a cuáles son los conjuntos de usuarios y cómo se los delimita», Sruoga insistió en «que los industriales paguen el costo de los usuarios particulares está prohibido por la ley».

La disyuntiva histórica sobre el rol del Estado en garantía equitativa de derechos básicos muta en debates cotidianos sobre las políticas públicas destinadas a ese fin. La postura del Gobierno Nacional no es muy diferente a los ejes que estructuraron aquel frente electoral, donde la política de subsidios era una de las patas más cuestionadas respecto a la inversión del Estado. Habrá que ver como se da esa quita general de inyección en estos próximos tres años y cuáles son las consecuencias tangibles y reales en la economía nacional, en industria argentino y el mercado interno, en las ramas productivas regionales, en la capacidad del poder adquisitivo, y especialmente en el bolsillo trabajador.

Fuente: Tiempo Argentino y Agenda Abierta.