La difusión de las preguntas, el rechazo de los gremios docentes, la negativa de algunas instituciones, la entrega del papel en blanco durante la prueba y hasta la toma de un colegio, deslegitiman la iniciativa del Gobierno.
Por: Pablo Urrutia.
Este martes comenzó en todo el país la evaluación Aprender impulsada por el gobierno nacional con el objetivo de establecer el nivel de conocimiento de los estudiantes y el rendimiento de los docentes, según la opinión de los primeros. La prueba alcanza a un millón y medio de jóvenes del nivel primario y secundario, en sus últimos años, que cursan en escuelas públicas, privadas y particulares. Para el nivel primario, la evaluación comienza y concluye este martes, en tanto que para el secundario se extiende hasta el miércoles.
Sin embargo, el rechazo al operativo comenzó ni bien se anunció su aplicación. Los gremios docentes fueron los primeros en manifestarse en contra. Agmer, expresaron que la evaluación “se inscribe en una política educativa que diseña instrumentos de espaldas a la comunidad educativa y los trabajadores docentes”. Y argumentaron que: “Los operativos de evaluación, sea de docentes o de estudiantes, ponen en juego el concepto de calidad educativa. En lugar de ser parte de políticas educativas a largo plazo, se utilizan instrumentos recomendados por organismos internacionales que llegaron a paquete cerrado para ser aplicados. La receta es mundial, evalúan para controlar salarios y currícula”. Desde el gremio de los docentes entrerrianos, expresaron: “La calidad educativa no pasa sólo por lo que hace un docente en clase, sino que alcanza a todas las condiciones del sistema educativo y al lugar que la sociedad brinda al conocimiento y a la educación. Nada de esto puede ser medible mediante pruebas estandarizadas”.
También la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), se manifestó en ese sentido y decidió apartar a sus tres escuelas preuniversitarias –la Escuela Normal de Paraná, la Escuela Almafuerte, de La Picada, y la Escuela Alberdi, de Oro Verde—de la prueba que impulsa el Ministerio de Educación de la Nación.
Horas previas al comienzo del Operativo Aprender, circularon por las redes sociales los cuestionarios, lo cual tergiversa el resultado de la evaluación.
Durante el desarrollo de la prueba, hubo un boicot de parte de los estudiantes involucrados en la misma, que en algunos casos entregaron el cuestionario en blanco, inscribieron declaraciones de rechazo en los mismos, o directamente no asistieron, con el aval de sus padres.
Una nota modelo
Los docentes que decidieran no participar de la prueba, debían presentar este martes, una nota individual ante la Departamental de Escuelas, justificando la decisión. En Entre Ríos, rápidamente circuló por whatsapp, una nota modelo que expresa lo siguiente:
———————————————-; 18 de Octubre de 2016.
Al Sr. Presidente Consejo General de Educación
Prof. José Luis Panozzo
PRESENTE
La/El que suscribe ——————————————-
DNI: ——————————————–,
trabajador/a de la educación con cargo —————————————–,
en la escuela ———————————————–,
en pleno uso de mis facultades y en conocimiento de los derechos y obligaciones laborales conforme el Estatuto del Docente de Entre Ríos, Capítulo II, Artículo 6 y 7, expreso mi negativa a participar del «Operativo Aprender 2016» del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.
Amparo mi decisión en los siguientes argumentos y marcos legales que garantizan mi derecho como trabajador/a:
– Corre el eje del trabajo pedagógico, demandando tiempos para asumir responsabilidades y tareas ajenas al propio trabajo docente.
– Reduce la participación de los docentes a meros aplicadores.
– Los estudiantes son considerados simples objetos de estudio.
– Produce una fractura en el proceso de evaluación y enseñanza. No reconoce las trayectorias escolares de los estudiantes.
– La periodicidad anual del operativo impone un ritmo en el que la enseñanza queda condicionada a las evaluaciones.
– Fomenta la competencia entre escuelas, docentes y alumnos.
– Introduce la idea de empresa en la escuela pública.
– Evalúa resultados y no políticas educativas.
Sin otro particular, expreso que una copia de la presente nota será remitida a la Comisión Directiva Central de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos.
Atentamente,
Firma: —————————————-
Macri defendió el operativo
El propio Presidente debió salir a argumentar la importancia del Operativo Aprender ante la evidente resistencia de estudiantes y docentes.
«No se trata de buscar culpables, de comparar entre escuelas o territorios ni de hacer rankings; es una radiografía del sistema educativo nacional para diagnosticar y a partir de ahí avanzar», aclaró. Y a su vez apeló al grave problema de la pobreza para fortalecer la iniciativa: «El único camino para salir de la pobreza es que todos los chicos, en cada rincón del país, tengan la misma posibilidad de aprender, de conectarse, de desafiar sus propios límites y de construir su futuro de la mano de sus docentes», dijo.
La toma del colegio
Los alumnos de la Escuela Normal Antonio Mentruyt, de Banfield en Buenos Aires, decidieron el viernes tomar la escuela y permanecían allí al inicio de la prueba luego de decidir en una asamblea que rechazaban la medida dispuesta por el Ministerio de Educación.
Lautaro Laferrier, estudiante de quinto año del Mentruyt, en declaraciones a Tiempo Argentino, destacó que las características de las pruebas «no toman en cuenta los procesos de aprendizaje ni los contextos sociales y no tiene en cuenta todos los contextos socioculturales y económicos de cada colegio».
Las preguntas
Los cuestionarios de la evaluación se filtraron y se viralizaron rápidamente, hasta ser difundidos por los medios de comunicación, lo cual generó polémica por el contenido de algunas preguntas y su opciones de respuesta. Estas son sólo algunas: