Entre denuncias por abusos, manifestaciones de la comunidad educativa y crisis institucional, se definió la nueva autoridad del establecimiento. Favre, designado interventor, seguirá como coordinador transitorio de gestión escolar.

El pasado 30 de septiembre docentes de la Escuela Sarmiento de Paraná exigieron a Lelys de los Santos, supervisora de Educación Secundaria de la Departamental, la suspensión de Luis Soto, rector hasta ese momento, con fuertes denuncias de acoso sexual y abuso de autoridad hacia las mujeres trabajadoras de la educación. Luego de la presiónn llegó la designación de Nilda Bernachea, profesora de Tecnología en segundo año y de Biología en quinto, y esposa de Soto, como rectora interina. La decisión trajo el pasado 20 de octubre una medida de fuerza del estudiantado definiendo no ingresar a las clases correspondientes reclamando que también renunciara a su cargo la nueva autoridad. La comunidad educativa también se movilizó en la puerta de la escuela haciendo corte de calle sobre Corrientes.
El viernes Bernachea renunció complejizando aún más el escenario de la institución. Si algo faltaba a los sucesos, cuando Stella Maris Salas, directora departamental de Educación de Paraná, presenció una reunión con madres y padres para ratificar la renuncia de la rectora interna, se encontró con la denuncia contra dos docentes, uno por abuso sexual y otro por el secuestro de setenta plantas de marihuana.
En el medio de la crisis institucional, Juan Carlos Favre, docente oriundo de Basavilbaso, del departamento Uruguay, fue designado como interventor hasta fin de año. A dos días de la última designación, se realizó este martes el concurso de antecedentes y oposición para cubrir el cargo de rector/a, que fue ganado por la profesora Claudia Geist, quien realizaba sus funciones como máxima autoridad de la Escuela 28 Nuestra señora de Guadalupe. En tanto Favre continuará en la institución como Coordinador Transitorio de Gestión Escolar durante los meses finales del corriente año.
Soto, con otras denuncias anteriores
El primer antecedente fue a mediados de marzo de 2005, cuando cumplía funciones de rector en la escuela secundaria Del Centenario, fue obligado a renunciar por una protesta que protagonizaron alumnos y padres en la calle.
Y en mayo de 2010, el Consejo de Educación dispuso separar de su cargo a la rectora de la escuela Normal Osvaldo Magnasco, de Victoria, Mariela Ramos, a quien se le reprochó impedir la reinscripción de alumnos repitentes. La investigación salpicó al supervisor Soto, que también fue separado.