La conducción nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) que lidera Hugo Godoy convocó a una huelga general para el 10 de noviembre próximo en demanda de la reapertura de las paritarias.

La protesta nacional fue decidida por el Consejo Federal Ordinario, que aprobó un documento político y adelantó que «el plan de lucha gremial incluirá otras cuatro medidas de fuerza».
Esa instancia orgánica del gremio deliberó en Buenos Aires y aprobó de forma unánime un plan de lucha, que incluirá un paro nacional para el próximo 10 de noviembre por «la reapertura de paritarias, la reincorporación de los despedidos, el cese de la precariedad laboral, que arriesgará a fin de año la estabilidad de 600 mil trabajadores estatales, el 82 por ciento móvil para los jubilados y el rechazo de la reforma previsional regresiva».
Los dirigentes nacionales también ratificaron la participación del sindicato en «la jornada continental por la democracia y en rechazo del neoliberalismo», impulsada en la Argentina por la Central de los Trabajadores Argentinos Autónoma (CTAA).
En esa actividad, convocada para el 4 de noviembre próximo en la ciudad atlántica de Mar del Plata, participarán centrales sindicales, partidos políticos y movimientos sociales.
La ATE participará ese mismo día junto con la Federación Nacional Campesina, el Movimiento Campesino de Santiago del Estero, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) en una marcha hacia la Plaza de Mayo «en defensa de las economías regionales».
En la provincia reclaman que los contratados de obra cobren el mínimo garantizado
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) presentó ante la Secretaría de Hacienda del Gobierno de Entre Ríos un reclamo para que se cumpla con lo acordado en las paritarias y que ningún trabajador -más allá de la modalidad en la que esté trabajando- perciba menos que el mínimo garantizado (9.064 pesos).
“De este modo se estableció que quienes prestan funciones bajo la modalidad de contrato de obra pasen cobrar ese monto, más allá que su contrato contemple un valor inferior. Esta modificación rige desde el mes de febrero, lo que hace que el atraso en la re adecuación lleve en algunos casos ocho meses, lo que es además de una larguísima demora un grave inconveniente ante la inflación creciente”, se indicó desde el sindicato.
“Ante esta angustiosa urgencia reclamamos que a la brevedad se proceda a concretar esta actualización y asimismo se abone el retroactivo que le adeudan a cada trabajador”.
En el escrito, al que tuvo acceso APF, el sindicato expresó su “preocupación por la falta de concreción del acuerdo plasmado en paritarias” y expresó que “la situación es realmente angustiosa, ya que muchos trabajadores es el único haber que perciben” y en algunos casos es similar al del año pasado.