La joven Ayelén Arroyo, de 19 años, madre de una beba de un año y medio es el tercer femicidio que se conoce en Mendoza en los últimos días. Había denunciado a su padre por abuso sexual.
El hecho ocurrió en la localidad de Ugarteche y el padre de la adolescente quedó detenido como principal sospechoso. Ayer, se confirmaron los femicidios contra Janet Zapata (29) y Julieta González (21), quienes habían desaparecido el 21 de septiembre.
Por el crimen de Ayelén quedó detenido su padre, Roque Humberto Arroyo (54), tras un intento de fuga. Sobre el hombre pesaba una restricción de acercamiento a la casa donde vivía con la joven, luego de que ella lo denunciara por abuso sexual. Arroyo tenía prohibido acercarse a Ayelén, a otros dos hijos y a su nieto desde el 14 de septiembre pasado.
«La Procuración ha iniciado un expediente administrativo a los fines de verificar si en el expediente penal se tomaron las medidas legales correspondientes”, informó esta mañana la Coordinadora del Ministerio Público Fiscal de Mendoza, Teresa Day.
La joven apareció degollada en una humilde vivienda situada en la manzana C, casa 36, del barrio Las Rosas, de Ugarteche, en el departamento Luján de Cuyo, a unos 20 kilómetros de la capital provincial. Según fuentes judiciales, la victima sufrió varios golpes en su rostro y murió a raíz de una herida cortante en el cuello.
Julieta y Janet
Dos mujeres, sin ningún vínculo en común, habían desaparecido el 21 de septiembre. Las dos aparecieron, con un día de diferencia, asesinadas. El cadáver de una de ellas, Julieta González, de 21 años, fue hallado atado de pies y manos en un descampado cercano al penal Almafuerte, a pocos kilómetros de la capital mendocina. El otro cuerpo, de Janet Zapata, de 29, apareció semienterrado en un descampado del departamento de Las Heras. Por el femicidio de esta última, ayer por la tarde fue detenido Claudio Sebastián Quiroga, presunto autor material del asesinato de la joven y quien habría actuado por encargo de Damián Minati, pareja de Zapata, también detenido y acusado de homicidio agravado por el vínculo.
A Julieta la habían visto por última vez el miércoles pasado cuando dejó su casa alrededor de las 19 y su madre, Graciela Carrizo, policía que presta servicio en la comisaría 10ª de Maipú, difundió la búsqueda a través de Facebook.
A la mañana, un operario encontró un cadáver mientras manejaba una motoniveladora en un terreno utilizado para el desecho de materiales de construcción, cerca del penal de Almafuerte, en Cacheuta, unos 40 kilómetros al sudoeste de la capital provincial. El cuerpo encontrado estaba vestido con un pantalón negro, zuecos y remera animal print.
Peritos y policías, junto a la fiscal de turno, Claudia Ríos, recolectaron pruebas en el lugar. Horas después, el cadáver de Julieta González fue reconocido por los familiares en la Morgue Judicial.
En el caso de Janet, su cuerpo fue hallado el lunes en un descampado de la localidad de El Algarrobal. Estaba semienterrado y cubierto con cal con el propósito de borrar rastros. La autopsia reveló que fue asesinada dos días después de su desaparición, el 23, de dos balazos, uno mortal en el cuello y otro en la zona derecha del tórax. Ambos disparos realizados con un arma calibre 22 largo. También presentaba golpes en la cara y en la cabeza.
En paralelo al trabajo que realizaban los investigadores sobre el cuerpo que habían hallado, los familiares de Zapata, entre ellos la madre, la hermana y el marido, llevaban adelante una manifestación, acompañados por amigos y vecinos del barrio, para reclamar la aparición de Janet.
A la joven la habían visto por última vez, también el miércoles, cuando salió del shopping La Barraca Mall en Guaymallén, junto con su pareja Damián Minati, de 29 años. Al día siguiente, Minati, padre de su hija de cinco años, denunció la desaparición.
Los familiares marcharon primero sobre el corredor del oeste y luego se dirigieron hacia la Legislatura provincial. Una vecina del barrio Sarmiento, amiga de la familia, contó a este diario que “recién después de la marcha los funcionarios se preocuparon por tratar de dar una respuesta a la familia. La fiscaliza no investigó y Minati se mostraba muy preocupado por la situación”.
Durante la investigación, Minati había declarado que él la acercó en auto hasta la parada de un colectivo porque ella quería viajar al centro de la ciudad de Mendoza a encontrarse con unas amigas para festejar la llegada de la primavera. Las amigas desmintieron esa supuesta reunión, y los investigadores dirigieron las sospechas hacia Minati.
La pareja de Zapata fue detenida el lunes por la noche, según informó la vocera del Poder Judicial de Mendoza, María Teresa Day. Al mismo tiempo, la fiscal Ríos ordenaba la captura de una persona identificada como Claudio Quiroga, sospechoso de haber actuado por encargo de Minati, y ser el autor material del crimen.
Ayer por la tarde, Quiroga fue detenido por personal policial en un vivienda en la calle Quintana 7800, en la localidad de El Algarrobal, muy cerca de donde hallaron el cuerpo de Zapata.
Según la vocera Day, “la pareja de la mujer (Minati) pagó por hacerla desaparecer y Quiroga fue señalado por testigos y por indicios como el autor material del hecho”.
Por la tarde, Mendoza era un hervidero de convocatorias cruzadas de diversas organizaciones sociales para marchar en repudio por los dos femicidios.
El Frente de Mujeres de Nuevo Encuentro de Mendoza expresó que “tenemos la profunda convicción de que como sociedad debemos comprometernos en la defensa de los derechos de las mujeres a una vida digna, libre de violencia y sin discriminación” y denunció la paralización de áreas como la Dirección Provincial de Género y Diversidad por falta de presupuesto.
Fuente: Página 12