Para contrarrestarlo el gobierno nacional impulsa el proyecto de empleo joven que intenta generar 240 mil nuevos puestos, que fue duramente cuestionado por los diputados.
Diputados de origen sindical elevaron este miércoles sus críticas al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien expuso en la Cámara baja los principales puntos del proyecto de ley de primer empleo. Alberto Roberti, líder de los petroleros y titular de la comisión de Legislación del Trabajo, dijo que «no están dadas las condiciones» para aprobarlo, mientras que el metalúrgico Abel Furlán aseguró que «la CGT está en contra» porque se busca reemplazar trabajadores «costosos» por empleados jóvenes «dóciles» y «precarizados».
«No están dadas las condiciones para aprobar el proyecto pero tampoco para rechazarlo in limine», le dijo Roberti (bloque Justicialista) a Triaca en la apertura del debate en un plenario de comisiones.
Más duro fue Furlán, diputado del Frente para la Victoria y dirigente de la UOM: «Claramente el movimiento obrero no tiene como agenda este proyecto de ley», aseguró y aclaró que las preocupaciones de este sector son la inflación, la destrucción de puestos de trabajo y los tarifazos, entre otras. Y aseguró: «La CGT está en contra».
El metalúrgico denunció que la iniciativa oficial «precariza porque le da la posibilidad a las grandes empresas de deshacerse de un trabajador antiguo, con más de 30 años de antigüedad, con experiencia, para cambiarlo por un trabajador nuevo porque el proyecto no exige un listado de trabajadores que sigan siendo parte de la empresa» cuando incorpore el empleado joven.
Según Furlán, se trata de una herramienta de los empresarios para «reemplazar trabajadores de mayor categoría, mayor experiencia y costo laboral, por uno dócil, para poder formarlo de acuerdo a sus necesidades». «Es parte del inicio de la flexibilidad laboral», denunció.
«Alguna experiencia tenemos con estos proyectos de ley. En los noventa hemos sido castigados con estas mismas iniciativas con la excusa de darle oportunidad al trabajador joven», alertó.
Por su parte, Néstor Pitrola, diputado del Partido Obrero-Frente de Izquierda oriundo del gremio de los trabajadores gráficos, también se expresó en contra del proyecto. «¿Por qué insistimos en un camino de incentivos que ha fracasado?», cuestionó en un tramo de su exposición, al advertir que la rebaja de aportes patronales no se ha traducido en la creación de nuevos puestos de trabajo.
Otro de los diputados que cuestionó el proyecto fue el exministro de Economía y actual diputado nacional del Frente para la Victoria-PJ, Axel Kicillof: dijo que es importante «que el ministro haya reconocido la existencia de despidos, luego de haberla negado varios meses» pero pidió volver a aprobar la ley antidespidos «y que Macri no la vete». E insistió: «No sean necios de nuevo en no escuchar a los trabajadores».
Por su parte, Triaca reconoció públicamente durante la reunión que este año aumentó del desempleo en Argentina. «En los últimos meses se han creado alrededor de 35 mil puestos de trabajo y 120 mil se han perdido», admitió el funcionario en la Cámara de Diputados, en donde expone sobre un proyecto de ley para promover la creación del primer empleo para el sector juvenil.
Triaca dijo además que hay un «estancamiento en la generación de empleo» desde «los últimos cinco años» y que «uno de cada tres trabajadores está en el sector informal».
El ministro también reconoció que «hay tensiones en algunos sectores», como por ejemplo en la industria manufacturera vinculada afectada por la caída de las compras por parte de Brasil, que atraviesa una dura recesión económica.
Respecto al proyecto de ley de Primer Empleo, aseguró la iniciativa «no afecta a ninguno de los derechos de los trabajadores y garantiza el acceso a la seguridad social», al tiempo que sostuvo que se trata de «uno de los sectores más vulnerables a la hora de alcanzar la empleabilidad».