La causa Ilarraz, luego de cuatro años, espera por una resolución final

Este martes se realizó la audiencia de apelación pedida por la defensa con el fin de impedir la elevación a juicio oral y público por los supuestos abusos en el Seminario cuando fue prefecto de disciplina entre 1985 y 1993.

ilarrazzz

Hoy se escribió un capítulo más en el ya extensísimo expediente de la causa Ilarraz. En una nueva audiencia in voice, los defensores Juan Ángel Fornerón y Jorge Muñoz plantearon la nulidad de la sentencia del tribunal de alzada que confirmó el auto de elevación a juicio; la nulidad de las pericias psicológicas a las víctimas; la nulidad de la correspondencia que mantuvo el religioso con sus víctimas; y la nulidad de la declaración del ex arzobispo Estanislao Esteban Karlic, tal como lo resumió el procurador General de la provincia, Jorge García. “Esta es una apelación impropia de lo que este tribunal ya resolvió. Como la defensa no ha sumado ninguna prueba negativa, deambula en insistencias dilatorias”, criticó García. Luego ahondó el cuestionamiento y advirtió: “A diferencia de (Justo José) Ilarraz que cometió un delito gravísimo y no trató como personas a sus víctimas, a diferencia de eso, el sistema judicial sigue tratando como persona a Ilarraz y garantizando sus derechos”. Minutos antes, los querellantes y el fiscal Juan Ramírez Montrull argumentaron en el mismo sentido y reclamaron la inmediata elevación a juicio de la causa.

Las discusiones en torno a investigación judicial por los casos de abusos en el Seminario Menor de Paraná, que tiene como procesado al cura Justo José Ilarraz, siguen girando sobre las mismas cuestiones. Esta nueva audiencia, tenía como objetivo que los defensores del religioso puedan ampliar la apelación sobre el auto del tribunal que confirmó la elevación a juicio de la causa.

Ahora el tribunal compuesto por los jueces Pablo Vírgala, Marina Barbagelata y Gustavo Maldonado deberá decidir si confirma o no la elevación a juicio del extenso expediente por abusos en el seno de la Iglesia Católica paranaense.

Pasadas las 9 de este martes, el defensor tucumano Jorge Muñoz, pretendió que antes de dar el breve debate “se resuelva la conformación del tribunal”, para lo cual solicitó “pasar a un cuarto intermedio”.

La respuesta del presidente del tribunal Pablo Vírgala no se hizo esperar.

–Por eso ya se formó un incidente, así que le pido que se abstenga a los motivos de la apelación. Si quiere haga la reserva de Casación, pero eso ya fue resuelto –espetó Vírgala.

Fue entonces el turno de Fornerón, que apuntó de lleno a una de las pruebas que formó convicción en el tribunal que confirmó el auto de elevación a juicio, es decir, a la investigación diocesana que remitió el Vaticano y convalidó la denuncia en contra del cura. “La investigación diocesana no puede ser valorada en la instancia civil, porque el derecho canónico es muy distinto”, alegó e incluso dijo que “el derecho de defensa de Ilarraz no fue respetado en la investigación diocesana y ahora se valora eso como prueba en un juicio civil”, lo que supondría a criterio de Fornerón “incorporar una prueba que un su génesis violó el derecho de defensa”.

“El tribunal de alzada que respondió a la apelación por el auto de elevación a juicio, empeoró la situación del imputado al valorar cuestiones que ya habían sido zanjadas y formó convicción con la investigación diocesana”, recalcó.

Por otro lado atacó cuatro de las siete denuncias que dieron origen a la causa, al considerar que “no hay prueba que las acredite a lo largo del expediente”. “Nos encontramos con un imputado que es llevado a juicio por siete denuncias cuando hay cuatro que faltan probar”, reiteró.

También cuestionó la declaración de Karlic, cuando admite que Ilarraz le pidió perdón por los abusos; y argumentó en contra de las pericias psicológicas realizadas a las víctimas.

Duras respuestas de las querellas

El abogado Marcos Rodríguez Allende se quejó por “discutir cuestiones que ya fueron resueltas y en todo caso deberían plantearse en los alegatos”. “La defensa pide exclusiones probatorias y nulidades, se opone al procesamiento e insta a al sobreseimiento. Pero no alcanzan ningún elemento nuevo que revierta toda la carga probatoria en contra de Ilarraz. Este tribunal ya trató la exclusión probatoria que pide la defensa, nos guste o no, ya lo trató. Esta defensa está marcando un error a este tribunal, pero para excluir una prueba se debe argumentar qué derecho se está violentando”, acotó, esto último en referencia al supuesto derecho de defensa violado cuando se consideró la investigación diocesana.

En la misma línea, el querellante advirtió que “se escribieron pedidos de nulidades pero no se dijeron acá”. “Se pidió la nulidad de la declaración de Karlic porque da cuenta del pedido de perdón de Ilarraz por los abusos, pero eso ya fue resuelto”, asentó y añadió: “Se cuestionaron las valoraciones de los informes psicológicos. Es llamativo que se cuestione la metodología que usan los psicólogos. La defensa puso su perito de parte y se pronunció en torno de eso”. “No entiendo por qué se escriben cosas que acá no se dicen ¿Cuál es el objetivo de esto?”, protestó el abogado.

Por su parte, Rosario Romero abonó las críticas sobre las dilaciones. “No podemos discutir interminablemente lo mismo. El auto de elevación a juicio no debe tener todos los requisitos que pide la defensa, es un documento sencillo que da por concluida una etapa”, señaló. “Esta apelación es dilatoria porque no se encuentra anclada en ninguna prueba que de vuelta el procesamiento. La defensa planteó nulidades pero no fundamentó por qué se deben dictar las nulidades y no hay vicio invalidante del procedimiento, sino miradas distintas sobre la prueba”, marcó.

“Las garantías de defensa se dieron con exceso de celo. Ilarraz prestó indagatoria recién tres años después de las denuncias y creo que nos excedimos en el resguardo de cuestiones dilatorias. Por eso pido la inmediata elevación a juicio, la imposición de las costas al imputado considerando el máximo de la escala -de honorarios- y celeridad para dar el veredicto”, exigió.

Milton Urrutia remarcó que no se violó el derecho de defensa, subrayó que no corresponde la exclusión de la investigación diocesana al haber participado de la misma el propio Ilarraz, como luego participó de la producción de prueba en la investigación que llevó adelante la jueza de Transición Paola Firpo.

“El afán dilatorio que lleva a la ignorancia”

El fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull subrayó que “hay un grado de probabilidad necesaria para que se acredite la materialidad de los hechos y la responsabilidad de Ilarraz”. Agregó que “las pericias psicológicas muestran la afectación al subjetivismo de las víctimas y las posteriores secuelas”; precisó cómo supo Karlic de los abusos y acotó que la documental remitida por la Santa Sede a los tribunales provinciales “corroboran los hechos investigados”.

Por último, el procurador Jorge García calificó de “impropia” la instancia de discusión. “Hay una insistencia dilatoria de la defensa”, acusó. “Este afán dilatorio lleva a errar y a la ignorancia porque se vuelve a decir que hubo errores en el procesamiento para no analizar el auto de elevación a juicio. Pero no traen ninguna prueba negativa. Entonces la defensa deambula en la dilación y reiteración”, sentenció García. Remarcó que “lo importante es la suficiencia de elementos probatorios que dan un grado de certeza para elevar a juicio la causa, lo que implica un grado de probabilidad de culpabilidad”.

Asimismo señaló que “este es un caso paradigmático y muy grave”. “La defensa se vale de la prueba cuando le conviene y cuando no le conviene la rechaza. Estos son los errores que obedecen al afán dilatorio. Se pretende la nulidad del auto confirmatorio de la elevación a juicio, la nulidad de pericias psicológicas, de la correspondencia que mantenía Ilarraz con las víctimas y de la declaración de Karlic”, precisó.

“A diferencia de Ilarraz que cometió un delito gravísimo y no trató como personas a sus víctimas. A diferencia de esto, el sistema judicial judicial sigue tratando como persona a Ilarraz y garantizando su derecho de defensa. Pero hay un nuevo tabú en la cultura occidental y es que los abusos contra los abusos contra niños son inaceptables”, completó y reclamó: “Que se rechace el planteo del a defensa, que se confirme la elevación y se remita inmediatamente a juicio”.

Fuente: Análisis Digital
Por Natalia Buiatti