Uruguay anunció que se encuentra en plena negociación con la firma finlandesa UPM para la instalación de otra fábrica de pasta de celulosa sobre la cuenca del Río Negro que desemboca en el Río Uruguay.
Por Mariano Osuna
Tabaré Vázquez, presidente de Uruguay, confirmó que el plan de negocios con la empresa finlandesa están avanzados, en lo que será la instalación de una nueva papelera, que tendrá íntima conexión colateral, en su producción cotidiana, con el Río Uruguay y los vecinos de Gualeguaychú.
La construcción de la planta de celulosa marcó una profunda herida en la relaciones entre Argentina y Uruguay. El 14 de febrero de 2005, el país vecino autorizó a Botnia la construcción de una planta de celulosa en Fray Bentos, a 300 km de Montevideo, que se inició el 15 de abril del mismo año. De manera paralela, desde mitad de enero de 2006, ciudadanas y ciudadanos autoconvocados, y organizaciones que luchan por el cuidado del ambiente, bloquearon el puente Gualeguaychú-Fray Bentos, y otros dos pasos fronterizos, por 45 días, dando siembra a una lucha que aún sigue vigente.

Con data histórica, las diferencias se agudizaron en 2010 cuando nuestro país presentó su denuncia frente a La Haya por la violación del Tratado del Río Uruguay. La Corte falló a favor de la firma finlandesa en el medio de masivas movilizaciones de la sociedad entrerriana contra los efectos ambientales. Más contemporáneos en el tiempo, el ex Presidente Mujica había permitido el aumento de la producción a la planta. Ahora, Vázquez instensifica esas relaciones comerciales con la pastera por una inversión que oscila entre los cuatro y cinco millones de dólares.
Habrá que verificar cuál será la posición del Gobierno nacional respecto a la decisión de su aliado del Mercosur de profundizar la producción de papel con la construcción de una nueva planta. Seguramente, su puesta en práctica, traerá además el involucramiento de distintos sectores gubernamentales, de la sociedad civil y de organizaciones que defienden el medio ambiente, como viene transcurriendo en estos 11 años, desde aquélla primera inversión para el desarrollo de la papelera y su reacción social en términos de constatar su contaminación.