Se desarrollaron movilizaciones en 30 ciudades contra el golpe en Brasil. Las marchas, que llegaron hasta el domicilio de Temer, exigieron que se retome la democracia. El 25 y 26 de agosto será la votación final en el Senado.
El pasado 12 de mayo, el Senado de Brasil convalidó el juicio político contra la Presidenta Rousseff por supuesta violación de normas fiscales mediante la manipulación y el maquillaje del déficit presupuestario. La aprobación de dicho proceso tuvo como consecuencia la separación del cargo, por un período de 180 días. Aunque el contexto y las acusaciones fueron diferentes, hay una similitud con el golpe de Lugo en Paraguay, donde la centralidad pública la tuvo el parlamento de cada país. Vale recordar que el pedido de «impeachment» contra la mandataria tuvo lugar en el Congreso en octubre del año pasado, con la firma de tres juristas.
Este 25 y 26 de agosto tendrá lugar la decisión final del Senado del vecino país. 54 legisladores, es decir dos tercios del total, deberán votar afirmativamente para que Ricardo Lewandowski, presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), de lugar al juicio definitivo para destituir a Rousseff. Caso contrario, deberá recomponerse el proceso democrático interrumpido en el comienzo del segundo cuatrimestre del año.
«Fuera Temer» fue la principal consigna de las diversas manifestaciones que se prolongaron desde las 14 hs por San Pablo entre otras 30 ciudades de Brasil. «El pueblo debe decidir, defender nuestros derechos, radicalizar la democracia» fue el lema protagonista de las distintas convocatorias. Pasadas las 18 hs las movilizaciones alcanzaban el barrio Alto de Pinheiros, donde reside el actual mandatario, no elegido por el voto popular. Según los últimos sondeos de O’ Globo, principal oligopolio mediático del país vecino, el 85% de la población rechaza la figura de Temer.

Serán 20 días claves en la vida institucional de un país, que protagonista de la configuración del bloque regional, hoy envuelto en una crítica etapa junto a otras instancias de integración latinoamericana como Unasur y Celac. Eso sumado al crecimiento en la consideración de la Alianza del Pacífico, eufemismo de los acuerdos de libre comercio propuestos por Estados Unidos. Según las propias declaraciones del titular de la Corte, será septiembre el mes de la resolución sobre el futuro a corto plazo de la democracia en Brasil.