El sector porcino entrerriano atraviesa tiempos de crisis. La apertura de importaciones liberó la llegada de cerdo desde Brasil por Rosario-Victoria. Una empresa del sector fue la primera en presentar un amparo contra el aumento de tarifas eléctricas.
Por Mariano Osuna
El sector porcino en la provincia, que en 2012 se instaló como cuarta productora a nivel nacional, atraviesa una compleja crisis. En los últimos años, la producción de carne de cerdo, y sus derivados, se convirtió en una rama rentable de las economías regionales. El crecimiento en Entre Ríos tuvo su consecuente expansión a nivel mundial donde el consumo de carne porcina escala casilleros.
La apertura irrestricta de importaciones, específicamente el ingreso indiscriminado de carne porcina desde Brasil por el Puente Rosario-Victoria, además de los incrementos resueltos en el cuadro tarifario de los servicios, cambió el escenario ascendente del sector. “Las importaciones son un tema crítico, hay que manejarlo con cuidado, principalmente teniendo en cuenta los efectos inmediatos que pueda causar” explicó a Seguí Noticias, Juan Pablo Cerini, integrante de la Cámara de Productores de Porcinos de Entre Ríos.
Por debajo de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, Entre Ríos se transformó desde 2012, en la cuarta productora de carne porcina. Para esos años, la estructura de la provincia de Entre Ríos contemplaba la existencia de 167 establecimientos porcinos (granjas), distribuidos en distintos departamentos con amplia hegemonía de la capital provincial. Las granjas eran, para 2012, 76 en Paraná, 19 en La Paz, 16 en Villaguay, 8 en Nogoyá, 8 en Colón, 6 en Diamante, 6 en Victoria, 5 en Uruguay, 4 en Tala, 3 en Federal, 3 en San Salvador, 3 en Gualeguay, 2 en Ibicuy y 1 en Feliciano.
Sobre el escenario actual, Cerini detalló que “competir con Brasil de un momento para otro pone en una situación complicada al sector porcino“. Según la propia Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos (CAPPER), ya en 2014 la participación en el mercado nacional era del 7%.
Para este 2016, las y los productores esperaban alcanzar el autoabastecimiento completo del consumo doméstico, sin dependencia de las importaciones. Las expectativas del sector se reflejaban en aumento anual del consumo por persona de la carne de cerdo. Hacia 2010 cada argentino consumía un promedio de 8,2 kg de carne de cerdo y hacia 2013 la cifra alcanzaba los 10 kg consumidos. Esos tres años, no elegidos al azar como ejemplo para mostrar el mayor consumo, dieron el mayor crecimiento al sector productivo en su reciente historia.
Sobre la rentabilidad y la relación con los costos en la producción, Cerini destacó que «hay mucha disparidad entre aquellos productores más chicos con respecto a los más eficientes». Y agregó que el margen de ganancias se «ajusta, es nulo o negativo en algunos casos“.
Durante el mes de junio, Gustavo Bordet, gobernador de Entre Ríos, recibió a distintos integrantes de la CAPPER, cámara entrerriana del sector, en una reunión que participaron además integrantes del Ministerio de Agroindustria de la Nación y Cristian Treppo, intendente de Seguí, localidad ubicada en Paraná Campaña. “Queríamos mostrarle a Bordet qué está pasando en el sector. La coyuntura económica sigue profundizándose, en un escenario de crisis. Estamos perdiendo por kilo producido, depende de la estructura de cada granja, entre $1,5 y $2”, había declarado Sebastián Bouzada, secretario de Capper, luego del encuentro en Casa de Gobierno.
El sector presentó el primer amparo por el aumento de tarifas.
El cambio en el esquema tarifario resuelto por el Gobierno Nacional también tuvo sus efectos en la producción. Una empresa entrerriana del sector porcino fue la primera en presentar un amparo contra el incremento de las tarifas eléctricas. La productora regional había manifestado que tuvieron que abonar sesenta mil pesos por la luz, más del 100% pagado en los meses anteriores, lo que ponía en jaque a la actividad económica en ascenso durante los últimos años.

Programa Mucho Gusto
Entre las propuestas expresadas por la Cámara de Productores Porcinos de Entre Ríos, al Gobernador de la provincia, se destaca la iniciativa de creación de «Mucho Gusto», un programa de fomento al consumo, caracterizado por la construcción de cuatro o cinco puntos en la provincia donde todos los domingos se comercialice la producción del sector. En aquélla reunión de junio, Bordet se había comprometido a abordar la problemática del sector con el Gobierno Nacional y a promover el programa de promoción del consumo. Fue el lunes 8 de agosto cuando miembros de la Cámara, junto a otros representantes del sector productivo, se reunieron con Rodrigo Troncoso, subsecretario de Ganadería de la Nación para abordar el tema. De ese encuentro, CAPPER también se llevó la palabra del Ejecutivo nacional sobre dos proyectos que aborden la situación de la actividad. El primero apunta a trabajar en un proyecto de ley que legisle sobre un aporte obligatorio de cada productor para el fomento del consumo; mientras que el segunda establece la conformación de un fondo voluntario, donde el gobierno garantice un peso por cada peso proporcionado por el sector. Lo cierto es que el sector aún espera respuestas oficiales sobre una actividad productiva que sufre su peor caída desde 2006.