El sector audiovisual sufrió la pérdida de 1500 trabajadores

La producción audiovisual, de cine, y publicidad, sufrió durante los primeros seis meses un ajuste presupuestario, acompañado por 1500 despidos. Los lugares más perjudicados abarcan preproducción, rodaje y postproducción.

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El sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina denunció la paralización del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales durante los primeros seis meses de la nueva gestión del INCAA, a cargo de Alejandro Cacetta, ex productor de Pol-ka y uno de los fundadores de Patagonik Film Group.

El freno en la producción estuvo acompañado por la no actualización presupuestaria y por la baja de 1500 puestos de trabajo, que en su mayoría abarcan a técnicos que trabajan en preproducción, rodaje y postproducción en cine y publicidad.

En declaraciones difundidas por el Sindicato a los medios porteños, informaron que las productoras, en comparación con el año 2015, grabaron menos publicidades y que la dinámica de realización audiovisual fue reducida en estos meses.

Además reconocieron que la preocupación por las pérdidas de fuentes laborales es acompañada por los planteos de las cámaras empresarias sobre las condiciones de trabajo. El sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina denuncia que la Cámara Argentina de Cine Publicitario y la Cámara Argentina de la Industria fomentan políticas de flexibilización, de baja de salarios y de crecimiento de la jornada laboral, en contra de los derechos laborales conquistados en los últimos años.

Reformulación en el INCAA

La producción documental sufrió un duro revés al conocerse una repentina reformulación en el funcionamiento del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) en relación al comité de aprobación de proyectos de todo el país. Donde se deciden presupuestos, condiciones, fomentos y otros elementos, la coparticipación planteada por ley entre el organismo y asociaciones de cineastas quedó circunscrita a dos comités integrados por funcionarios elegidos desde las secretarías de Cultura provinciales afines al Gobierno. Según denunciaron las asociaciones de documentalistas RDI, DOCA, DAC, PCI, DIC y ADN, esto desconoce el procedimiento habitual y atenta contra un modo de trabajo plural y federal.

“En 2007 se logró el financiamiento más transparente logrado en el INCAA para esta área. Desde ese entonces logramos imponer la presencia de representantes de las asociaciones de documentalistas de todo el país. Cada entidad elegía democráticamente a sus representantes y garantizaba la pluralidad de voces”, dijo a Contexto, hace algunas semanas, Fernando Krichman, documentalista y referente de la Asociación de Documentalistas Argentinos (DOCA).

A través de un comunicado, las Asociaciones Nacionales de Cine Documental expresaron su preocupación por el rumbo que pretende encarar la nueva gestión del organismo cinematográfico.

“Hemos solicitado a los integrantes del Consejo Asesor una reunión para discutir lo antes planteado y buscar soluciones de consenso. Hasta ahora solo respondieron los representantes de los directores cinematográficos, aceptando nuestro pedido, y el representante de una de las regiones, quien ha manifestado su oposición”, expresa el texto.

“Nos declaramos, como sector, en estado de alarma en tanto nuestras voces no sean oídas. Convocamos a todos los documentalistas a manifestarse públicamente. Del debate y la pluralidad de voces queremos que se construya el futuro de nuestro cine”, concluye.