El FMI regresará en septiembre a revisar las cuentas públicas de nuestro país. Es un requerimiento para los países miembros que Argentina dejó de realizar desde 2006 cuando se abonó la deuda con el organismo.
Una misión del Fondo Monetario Internacional viajará a nuestro país en la segunda semana de septiembre para analizar los números de la economía local durante quince días. Las principales reuniones para recopilar la información se efectuarán con el titular del Banco Central, consultoras privadas y actores no gubernamentales, en el marco de una convocatoria realizada por el Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Nación.
La aprobación del organismo internacional marca su peso en el mercado mundial a partir de la posibilidad de adquirir préstamos. La puesta en funcionamiento de estos informes han sido significativos en el programa histórico del Fondo respecto a pautas que abarcan modificaciones en las políticas fiscales y monetarias, en las restricciones al libre comercio, en las legislaciones laborales y en la apertura financiera. La herramienta que tiene el FMI para la aceptación e implementación de esos requisitos por parte de los países integrantes es la limitación al acceso de créditos.
Hace diez años, en 2006, se realizó la última auditoría por parte de la entidad monetaria a nuestro país. En dos semanas será su regreso, con una misión encabezada por Roberto Cardarelli, economista italiano, jefe de la división de América del Norte en el Departamento para el Hemisferio Occidental, que también tuvo a su cargo la supervisión del INDEC.
Los resultados del monitoreo y seguimiento de la economía nacional serán elevados al directorio general, y se conocerán luego de la reunión anual del Fondo que se llevará a cabo a comienzos de octubre.