El CGE bajó la categoría de 136 escuelas entrerrianas

La decisión se basa en la cantidad de alumnos que concurren a los establecimientos. La disposición se implementará en 2017. Otras 24 instituciones subieron de categoría.

escuelaEl Consejo General de Educación dispuso bajar la categoría de 136 escuelas entrerrianas, en base a una resolución emitida en 1991 que  establece la categorización de los establecimientos educativos en función de su población de alumnos.

La medida de Educación se funda en la caída de la matrícula, y se resolvió en cumplimiento de una resolución de 1991 que establece la categorización de los establecimientos educativos en función de su población de alumnos.

La última recategorización que supuso la baja de categoría de escuelas se dispuso en 2005. Volvió a disponerse en 2011, pero entonces un reclamo sindical obligó a su aplazamiento. Ahora, se vuelve a aplicar, señala El Diario.

Son cinco las categorías de escuelas en Entre Ríos: Primera Categoría, con más de 450 alumnos con asistencia media, y un cargo de director, dos vicedirectores y dos secretarios sin grado a cargo; Segunda Categoría, con matrícula de entre 301 a 450 alumnos, y los cargos que cuentan son un director, dos vicedirectores y un secretario, los cuales en el caso de contar con entre 201 y 300 alumnos se reducen a un director, un vicedirector y un secretario; Tercera categoría, de 151 a 200 alumnos, cuentan con un cargo de director y un secretario; de 101 a 150 alumnos, sólo un cargo de director; Cuarta Categoría, con entre 18 y 100 alumnos, cuentan con un cargo de director pero con grado a cargo (cumple las dos funciones); y las escuelas de personal único, con hasta 17 alumnos de asistencia media, un director con grado a cargo.

La última recategorización de escuelas se aplicó en 2005. Luego, en 2011, durante la gestión de Graciela Bar al frente del CGE, se intentó aplicar igual metodología en función de los números de la matrícula, pero entonces una presentación de Agmer hizo congelar la medida. Ese año sólo se aplicó la categorización hacia arriba, pero no hubo ningún descenso.

Ahora, en Educación aseguran que hay establecimientos educativos en la provincia que «tienen más docentes que alumnos», y que había que «sincerar» los números, aunque aclaran que la instrumentación recién operará en 2017. A través de la resolución Nº 2.618, fechada el 10 de agosto, Educación dispuso bajas y ascensos. En función de la matrícula media de alumnos que se registró en 2015, el CGE dispuso la suba de categoría de 24 escuelas, la mayoría pasó de personal único a la cuarta categoría; pero hubo 136 que descendieron de categoría. El descenso implica la pérdida de cargos y en la mayoría de los casos la merma de salario para el docente.

Aún cuando se haya resuelto aplazar la presentación de los recursos de revocatoria contra la resolución del CGE que dispuso la baja de categorías de las escuelas, la vocal gremial del organismo, Perla Florentín, está convencida de la necesidad de «rediscutir» los parámetros que se aplican. «Se deben considerar otros parámetros, no solamente la cuestión numérica», explicó.

No hay un criterio uniforme para la categorización: en primaria, es la asistencia media; en secundaria, es la cantidad de secciones; en técnica, es el número de alumnos. «Esto genera desigualdad hacia el trabajo del docente -explica Florentín-.

En 2011, Agmer reclamó que hubiera un criterio general para todos, y que ese criterio se pudiera aplicar en los distintos niveles, con un criterio lógico. Pero no se logró. En las escuelas rurales, hay una realidad: el campo expulsa a la gente y las escuelas se quedan sin alumnos, pero aún cuando haya cuatro chicos, esa escuela no puede cerrar. Ahora, en el ámbito urbano, lo que ocurre es que hay migración de alumnos de las escuelas públicas a las escuelas privadas».

«El Estado tiene que garantizar a todos el lugar y como sindicato no estamos tan convencidos de que esos números que dispusieron la categorización sean reales -observó la vocal gremial-. Cuando hay baja de categoría, se pierden cargos. Y eso impacta en el salario. Si se trata de un docente titular, se lo reubica, o se lo destina a otra escuela. Pero si es un suplente, se pierde el cargo. Ahí está el ajuste».