La presidenta de Brasil denunció la “aventura golpista”, condenó la exaltación a la tortura hecha por un diputado en la votación del domingo y declaró que hay un componente fuerte de machismo detrás del proceso que compromete su cargo.
La presidenta de Brasil denunció la “aventura golpista”, condenó la exaltación a la tortura hecha por un diputado en la votación del domingo y declaró que hay un componente fuerte de machismo detrás del proceso que compromete su cargo.